Una reconocida planta de alto prestigio en México y a nivel mundial que pertenece al sector alimentario es encargada de envasar atunes en lata para su consumo, esta tenía en puerta un incremento en la producción de sus productos derivado de una alta demanda que provocó la pandemia, debido a esto, se vieron en la necesidad de integrar dos cocedores nuevos en su planta para la optimización de sus procesos.
El Problema
El área destinada para la expansión era un lugar nuevo y no contaba con la infraestructura de comunicación, instrumentación y cableados de control necesaria para los equipos de cocedores nuevos que se instalarían en el área.
Adicional a ello se construyó una nueva zona de control que se ubicaría al extremo contrario del espacio de control actual, por lo que se pretendía migrar los tableros existentes con todas las señales de los cocedores en ejecución, añadiendo los dos cocedores nuevos que había que comunicar al sistema central en curso, buscando optimizar recursos reutilizando trayectorias en curso. Por otro lado, la movilización de tableros tenía que efectuarse en un paro de planta de 20 horas.
Asimismo, el ingeniero de proyecto nos informó que este tipo de trabajos normalmente los hacía un fabricante de origen coreano, y nos externó que él, no conocía o por lo menos no había encontrado a una compañía por la región que pudiera dar solución a su necesidad.

Capacidades
Aunado a lo anterior, el ingeniero de nuevos proyectos de la planta convoca una reunión con nosotros para comentarnos sus necesidades y alcances, así que nosotros procedimos a realizar el estudio para implantar un sistemas de infraestructura de red y de control para la base instalada, de los tableros de control, cables de comunicación existentes, así como ver las trayectorias disponibles y computadoras donde se alojaba el sistema.
El Resultado
Finalmente se pudo cumplir satisfactoriamente con los alcances requeridos por la planta, atendiendo las necesidades del usuario, dejando un sistemas de infraestructura de red y de control habilitado para los cocedores, evitando caídas de comunicación y paros en los procesos de producción logrando incrementar la fabricación un 20% para cubrir la demanda internacional que se generaba debido a la pandemia.